El Viaje Interior En la quietud del crepúsculo, cuando el mundo se disuelve en reflejos, mi cuerpo se asienta como piedra sagrada, y mi alma se alza, ligera como el viento. Soy carne que respira, pero también luz que recuerda. templo de memorias, viajera sin fronteras. El ojo que no ve, mira desde dentro. La luna en mi pecho marca el ritmo de lo eterno. Cada espiral en mi vientre es un mapa hacia lo profundo, donde el silencio canta y el misterio se revela. No busco fuera lo que ya arde dentro. No huyo del dolor, lo abrazo. Porque en cada sombra, hay una chispa de verdad. Hoy me siento, y dejo que el alma camine. Porque el cuerpo es raíz, pero el espíritu… es cielo.
Este espacio nace de un camino interior, de esos que no siempre son rectos ni claros. A veces avanzamos con paso firme; otras, dudamos, nos detenemos o damos un pequeño rodeo. Y, aun así, cada tramo tiene algo que enseñarnos... ✨Porque, al final, avanzar no siempre es ir más rápido, sino ir más consciente.💫