El agua interior En el silencio de la opresión descubro un manantial escondido. Aunque afuera todo parezca detenido, dentro de mí hay vino y alimento, dulzura que me sostiene sin pedir nada. No necesito forzar la corriente. Me dejo llevar, confiando en el ritmo del agua. El abismo no me reclama para hundirme, sino para enseñarme a flotar. Hoy respiro, escucho y confío: Lo que es verdadero está naciendo en lo hondo, y cuando el tiempo sea propicio, surgirá por sí mismo, claro como un lago al sol.
Este espacio nace de un camino interior, de esos que no siempre son rectos ni claros. A veces avanzamos con paso firme; otras, dudamos, nos detenemos o damos un pequeño rodeo. Y, aun así, cada tramo tiene algo que enseñarnos... ✨Porque, al final, avanzar no siempre es ir más rápido, sino ir más consciente.💫