La Fuerza que Encendió el Mundo_Poema lírico para el alma y el crecimiento interior
La Fuerza que Encendió el Mundo
La fuerza que encendió el mundo
no se inclina sobre nosotros
como una mano que sostiene,
sino como el silencio
que deja espacio para el paso.
Da el impulso
y luego se retira,
no por abandono,
sino para que el centro nazca en nosotros.
Nada sobra en su gesto:
quita lo innecesario,
adelgaza el camino,
hasta que lo esencial
aprende a caminar solo.
No promete cuidado constante
ni refugio eterno,
pero responde
cuando el corazón se alinea
y el paso es verdadero.
Y si a veces se acerca,
intensa, súbita,
como un encuentro que sacude;
recuerda:
no la dejes gobernar,
déjala pasar.
La vida no está custodiada,
está confiada.
Y en esa confianza silenciosa
el mundo sigue en marcha
a través de nosotros.



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