Entre la espera y la fuente_ Poema lírico para el alma y el crecimiento interior
Entre la espera y la fuente
Espera, alma mía,
como la semilla que se abandona a la tierra
sin preguntar por la estación,
confiada en la mano invisible
que despierta todo lo dormido.
No apresures el fruto.
No llames a la luz con impaciencia.
Lo que buscas ya te nombra en silencio,
como un manantial secreto
que reconoce tus pasos
antes de que tú lo escuches.
Inclínate hacia dentro.
Allí el agua es pura,
allí el cielo se refleja
sin esfuerzo,
sin ruido,
sin tiempo.
Cada instante de paciencia
es una puerta que se abre.
Cada respiración serena
es un mensajero del Amado
susurrando que nada te falta.
Y cuando alces tu copa,
cuando el agua toque tu alma,
sabrás que nunca estuviste lejos:
era la fuente quien te esperaba,
quieta, luminosa,
aguardando tu regreso.
Porque la sabiduría que anhelas
no viene de fuera.
Te habita,
te llama,
te sostiene,
como la luz sostiene al amanecer
antes de que el mundo despierte.
💛 💛



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