La Luz que sostiene el cielo
La Luz que sostiene el cielo
En lo profundo del anhelo
dormía una chispa,
oculta bajo la arena de los siglos.
El corazón, cansado de pedir,
aprendió a escuchar
el silencio que concede.
No hay milagros fuera del ser:
la lámpara del genio,
es solo el pulso del alma
cuando recuerda su propio fuego.
Y quien la frota con humildad
no invoca, despierta.
Entonces el deseo se disuelve
en claridad sin objeto.
La carga del mundo, tan pesada,
se vuelve ala en la constancia del amor.
No hay tesoro que dure más que la
fidelidad del espíritu,
ni cielo más alto que el que se sostiene sin
temor a quebrar.
Cada instante es un puente de luz
crúzalo con todo tu ser.



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