Una estructura para el alma
"Una estructura para el alma"
A veces, el caos no es enemigo,
sino alquimista.
Me desarma, me sacude, me quiebra…
pero también me revela
lo que estaba oculto
bajo las capas del ruido.
Aquí estoy,
con los ojos cerrados
y el fuego danzando frente a mí.
No lo apago.
Lo sostengo.
La energía que parecía desbordada
comienza a dibujar formas.
Surge una geometría secreta,
un cubo dorado entre mis manos,
una espiral que se abre sobre mi frente.
Y entonces comprendo:
la estructura no es prisión,
es el lenguaje del alma
que ha aprendido
a escuchar su propio centro.



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