Paso a paso, sin empujar
Paso a paso, sin empujar
No apresures el río de tu vida;
la fuerza se descubre en la quietud
y en la atención silenciosa.
Detente a observar tus decisiones,
y permite que la verdad revele
lo que debe transformarse
Camina con la mirada hacia la luz
aunque la vida parezca
exigir tu furia;
la paciencia y la quietud de tu espíritu
te enseñan a moverte
sin romperte
Escucha tu voz profunda,
ella conoce los senderos que la mente teme;
el paso humilde no es derrota,
sino el aprendizaje
que abre la puerta de tu destino.
Y así, sin prisa, con cuidado y consciencia,
el poder se convierte en sabiduría,
y la vida, paso a paso,
te conduce hacia el lugar
donde tu alma puede
florecer



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