Mi querido corazón cansado


Mi querido corazón cansado



Mi querido corazón cansado,

Tú que a veces amanecés sin música

y que lates por pura costumbre,

como si el mundo te quedara un poco lejos.

No te reprocho nada:

hasta la aurora se demora cuando tiene dudas.


Ya sé que te preguntás

para qué seguir remando en este charco de días,

para qué insistir

si las respuestas juegan a las escondidas

y la soledad se sienta a la mesa

sin pedir permiso.


Pero ven corazón,

siéntate un rato a mi lado.

No voy a pedirte que seas valiente

ni que te acomodes una sonrisa

de esas que duelen.

Solo quiero acompañarte,

ser ese silencio que no aprieta,

ese abrazo que no exige,

ese “estoy acá” que no hace ruido.


Porque esta soledad tuya

no es un fracaso,

es tierra en barbecho.

Un descanso del alma

que guarda su semilla a resguardo

mientras la vida prepara

su próxima estación.


No estás andando mal, corazón.

Estás aprendiendo a tu manera.

Y aunque a veces el vacío te asuste,

aunque el oraculo te diga:

“cuida tu luz, no la gastes”,

yo sé que algo se está gestando adentro tuyo,

quieto pero firme,

como un amanecer que aún no se anima.


Así que quedate tranquilo.

Apoyate un momento en mi mano.

Cuando llegue la claridad —que llega, siempre llega—

Tú  vas a saber recibirla

sin apuro, sin culpa, sin miedo.


Mientras tanto,

yo me quedo acá.

No necesitás latir bonito.

Solo necesitás latir.


------


Si este blog te inspira o te acompaña en tu camino, considera aportar con un pequeño gesto de gratitud:


Apoyanos aquí 👉   https://ko-fi.com/templodeorigen.  💛 



Cada ayuda, por pequeña que sea, hace posible que sigamos compartiendo luz y construyendo un espacio de paz y reflexión.

Gracias de corazón por tu presencia y tu colaboración 🙏✨




Comentarios

Entradas populares