Esperar trabajando

 Esperar trabajando



Esperar trabajando es  

limpiar el corazón,  

liberar memorias,  

ordenar el templo interior.  


Es mantener la lámpara encendida,  

como las vírgenes prudentes,  

aunque no haya señales claras,  

aunque la noche parezca interminable.  


Es poner belleza en lo invisible:

atencion en lo pequeño 

en la palabra que consuela,  

en la sombra que protege al cansado


Es seguir con la oración,  

con la práctica,  

con la entrega…  

aunque no sientas nada extraordinario.  

Porque en ese silencio  

se afina el alma para recibir lo eterno.  


Es ofrecer sombra, consuelo, alegría,  

mientras tú sigues esperando tu luz.  

Y sin que lo notes,  

eso acelera tu proceso.  


Esperar trabajando es tener fe sin pruebas,  

amar sin recompensa,  

sembrar sin calendario.  

Y hacerlo igual, con alegría,  

porque sabes que la semilla es verdadera,  

y su canto ya vive en la tierra.  


Comentarios

Entradas populares