El hilo que nos desnuda
"El hilo que nos desnuda"
El rostro que cuelga no es ajeno,
es el que tejimos para gustar,
para encajar, para no arder demasiado.
Pero la mano que sostiene las tijeras
sabe que la verdad no se viste,
se revela.
Cada corte es un suspiro que se libera,
una máscara que cae sin ruido,
una piel que recuerda su origen.
La luna nos observa,
no como juez,
sino como testigo de lo que fuimos
antes de aprender a fingir.
Ser auténtico no es gritar quién eres,
es respirar sin miedo a que te escuchen.
Y en ese respiro,
el universo se inclina,
porque por fin
alguien ha decidido
ser.



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