El camino de la Luz Interior
El Camino de la Luz Interior
Camino entre el sol y la luna,
con el corazón encendido.
El mar me sostiene,
aunque mis pasos tiemblen.
Confío en que este proceso tiene sentido.
Cada sombra que cruzo
revela una chispa escondida.
Mi dolor no es debilidad:
es el crisol donde se forja mi verdad,
la fragua invisible
donde el alma recuerda su forma.
No necesito integrar todo de golpe;
la luz también aprende a crecer despacio.
Me permito avanzar a mi ritmo,
como la marea que sabe
cuándo retirarse y cuándo volver.
Incluso cuando me siento castigada,
elijo no abandonarme.
Sostengo mi propia llama
como quien guarda un amanecer en el pecho.
Mi alma sabe
que este camino, por difícil que sea,
me está transformando.
Y que al final —
cuando la noche y el día se abracen—
comprenderé
que nunca estuve sola:
era la vida,
enseñándome a brillar desde adentro.



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