Canto de la luz oculta
Canto de la luz oculta
En el susurro del alba,
la semilla recuerda su raíz,
el río su camino antiguo,
el cielo su azul sin medida.
No es el oro quien despierta la risa,
ni el viento quien dicta la fortuna;
es la paciencia que danza en silencio,
la luz que se guarda bajo la sombra,
el fuego que nadie puede apagar.
Escucha:
hay manos firmes que sostienen tu paso,
hay miradas que reflejan tu verdad;
la vida no castiga,
solo despliega su lección en calma,
como la marea que besa la orilla
sin prisa ni reproche.
Camina en tus gestos pequeños,
como quien siembra sin ver la cosecha;
cada acto de amor, cada palabra sincera,
atrae la abundancia como el canto atrae al ave,
como la luna llama al agua dormida.
Y cuando la abundancia llegue
será río, no prisión;
será espejo, no peso;
será la música de tu luz
reflejada en la tierra,
como estrellas que bailan
sobre el agua callada.
El alma aprende así a esperar,
a reír con la tormenta,
a sentir que todo es suficiente
cuando el corazón está despierto,
y la vida, finalmente,
canta contigo en su armonía eterna.



Comentarios
Publicar un comentario